Control
Social
Es el conjunto de prácticas, actitudes y valores
destinados a mantener el orden establecido en las sociedades. Aunque a veces el
control social se realiza por medios coactivos o violentos, el control social
también incluye formas no específicamente coactivas, como los prejuicios,
valores y las creencias.
Entre los medios de control social están las normas
sociales, instituciones, la religión, las leyes, las jerarquías, los medios de
represión, la Control Social
Es el conjunto de prácticas, actitudes y valores destinados a mantener el orden establecido en las sociedades. Aunque a veces el control social se realiza por medios coactivos o violentos, el control social también incluye formas no específicamente coactivas, como los prejuicios, valores y las creencias.
Entre los medios de control social están las normas sociales, instituciones, la religión, las leyes, las jerarquías, los medios de represión, la indoctrinación (los medios de comunicación y la propaganda), los comportamientos generalmente aceptados, y los usos y costumbres (sistema informal, que puede incluir perjuicios) y leyes (sistema formal, que incluye sanciones).
Teorías de control:
La teoría de control de Hirschi (1969,1995) elaborada por el sociólogo y criminólogo Travis Hirschi señala la utilidad del control social como instrumento eficaz para que los individuos puedan anticipar las consecuencias que le puedan ocasionar la comisión de una transgresión o delito.
Según Hirschi las cuatro dimensiones del control social son las siguientes:
Las relaciones sociales: Las relaciones sociales fuertes fomentan la conformidad. Por el contrario aquellos individuos que no se sientan muy vinculados con su familia, amigos o compañeros de trabajo, los costes de la conducta desviada son los mayores.
La estructura de oportunidades: Quienes cuentan con más oportunidades legítimas para satisfacer sus intereses tendrán más ventajas en la conformidad. Los que tienen poco control o reducida confianza en el futuro tienen más posibilidades de presentar pautas de conducta no convencionales.
La implicación: Una fuerte implicación en actividades lícitas (trabajar, estudiar, practicar deportes) inhibe el comportamiento desviado. La ausencia de actividad en estas facetas cotidianas puede suponer terminar empleando el tiempo en actividades no legítimas.
Las creencias: Los individuos que aceptan y asumen las pautas morales preponderantes en la sociedad en la que se inscriben y que respetan la autoridad tendrán más facilidad para reprimir las tentaciones, que los que se muestran más disconformes a estas pautas morales.
Así pues, una posición social privilegiada y una cierta formación del carácter son factores que ayudan a generar pautas de conducta conformes a las normas convencionales.
(los medios de comunicación y la propaganda), los
comportamientos generalmente aceptados, y los usos y costumbres (sistema
informal, que puede incluir perjuicios) y leyes (sistema formal, que incluye
sanciones).
Teorías
de control:
La teoría de control de Hirschi (1969,1995) elaborada
por el sociólogo y criminólogo Travis Hirschi señala la utilidad del control
social como instrumento eficaz para que los individuos puedan anticipar las
consecuencias que le puedan ocasionar la comisión de una transgresión o delito.
Según Hirschi las cuatro dimensiones del control
social son las siguientes:
Las
relaciones sociales: Las relaciones sociales fuertes fomentan la
conformidad. Por el contrario aquellos individuos que no se sientan muy
vinculados con su familia, amigos o compañeros de trabajo, los costes de la
conducta desviada son los mayores.
La
estructura de oportunidades: Quienes
cuentan con más oportunidades legítimas para satisfacer sus intereses tendrán
más ventajas en la conformidad. Los que tienen poco control o reducida
confianza en el futuro tienen más posibilidades de presentar pautas de conducta
no convencionales.
La
implicación: Una fuerte implicación en
actividades lícitas (trabajar, estudiar, practicar deportes) inhibe el
comportamiento desviado. La ausencia de actividad en estas facetas cotidianas
puede suponer terminar empleando el tiempo en actividades no legítimas.
Las creencias: Los individuos que aceptan y asumen las pautas morales
preponderantes en la sociedad en la que se inscriben y que respetan la
autoridad tendrán más facilidad para reprimir las tentaciones, que los que se
muestran más disconformes a estas pautas morales.
Así
pues, una posición social privilegiada y una cierta formación del carácter son
factores que ayudan a generar pautas de conducta conformes a las normas
convencionales.
El
control social conlleva una serie de conceptos y aspectos, los cuales se
tratarán de diferenciar en el siguiente espacio.
Agente Formal: Todos los grupos sociales (familiares, educativos,
recreativos, económicos, políticos, religiosos) son agentes socializadores de
alguna manera, sin embargo los que son por excelencia son: la familia y los
educativos.
La
familia es un medio fundamental para el desarrollo de los niños y adolescentes, sin olvidarnos
de los grupos de iguales y la escuela como importantes agentes de
socialización. Es en la familia donde se encuentran los primeros individuos que
juegan un papel importante en el desarrollo social del niño y la niña. Los progenitores
guían directa o indirectamente a sus hijos a adquirir las primeras habilidades
que le serán de utilidad para relacionarse con los demás.
“La
familia proporciona lo que consideramos condiciones óptimas para el desarrollo
de la personalidad de los individuos jóvenes, por lo que se puede y se debe
decir que la familia conyugal, no tanto la parentela, tiene entre otras
funciones la de ser un buen instrumento para la transmitir las tradiciones,
costumbre, usos y convicciones de una sociedad, a los recién nacidos y a las
generación más jóvenes” (González, 1987, pg. 53).
Agente informal:
Son
aquellas que no están institucionalizadas, como los medios de comunicación, la
educación, las normas morales, etc., las cuales no tienen una formación a
través de normas o leyes escritas. Son más importantes que las formales porque
transmiten hábitos, normas y valores determinados. La instancia policial es un
ejemplo: es un mecanismo de control social informal que se deriva del Estado.
Teoría de Arraigo Social:
Se
denomina arraigo social a la vía “excepcional” de regularización de extranjeros
sin papeles. Por medio de este trámite, aquellos que acrediten al menos
determinados años de distancia en el país extranjero, dispongan de un contrato,
no tengan antecedentes penales en su país de origen y que a su vez haya
obtenido un informe de inserción social emitido por el ayuntamiento de la localidad
en que residen, pueden acceder a sus
papeles legales.
También
lo vemos como el permiso de residencia y trabajo para aquellas personas que pueden
demostrar que están arraigadas en el país donde se encuentren en determinado
momento, es decir que a pese de encontrarse en situación irregular, hayan
demostrado algunos lazos demostrables con la sociedad de acogida que
justifiquen la concesión de la tarjeta de residencia.
Teoría de Conformidad Diferencial:
Esta
se mantiene por S. BRIAR e I. PIVIALIN, y parte de dos premisas, en primer
lugar, que estímulos pasajeros puedan afectar en mayor medida la tabla de
valores y la propia conducta del individuo en tanto este haya expuesto a la
influencia de los mismos y recupera sus referencias o patrones normales; en
segundo lugar la evidencia que existe un grado variable de un compromiso y
aceptación de los valores convencionales que se extiende desde el mero miedo
del castigo hasta la representación de las consecuencias del delito en la
propia imagen, en las relaciones interpersonales que se aprecian, en el estatus
y actividades presentes y futuras. Lo que significaría que en situaciones
equiparables, una persona con elevado grado de compromiso o conformidad hacia
los valores convencionales en menos probables que se involucre en comportamientos delictivos
que otro individuo con inferior nivel de conformismo.
Y
a la inversa: dado un cierto estimulo que ofrezca garantías de éxito o chances suficientes,
incluso un individuo con alto coeficiente de conformidad puede sucumbir a la
tentación del delito.
A
juicio de los autores, el individuo trata de mantener relaciones positivas con
la gente y de obtener a sin la aprobación delas personas cuya protección y
afecto aprecia (padres, amigos, maestros, etc.). Después, su propio interés por
ajustarse a las pautas convencionales condiciona la elección de amistades,
optando por las que manifiestan semejantes preocupaciones y valores. De este modo
se construirían los vínculos sociales que reclaman e imponen conformidad; lazos
o raíces en cuyo desarrollo intervienen factores como el afecto por los pares,
aspiraciones ocupacionales, apego hacia los padres, preocupación por los
resultados escolares, miedo a las privaciones materiales y sanciones unidas al
arresto, etc.
Teoría de Contención:
La containment
theory, sugerida por W. RECKLESS, advierte que cualquier explicación
sociológica del crimen ha de contar con las características individuales del
infractor. ¿Cómo es posible que un individuo que vive en un área pobre y de
elevadísimas cotas de criminalidad se resista al delito? Indudablemente según la teoría analizada porque concurre en las mismas determinadas
cualidades personales que le aíslan y protegen del crimen. La sociedad,
desde luego, produce una serie de estímulos, de presiones que impelen al
individuo hacia la conducta delictiva. Pero estos son contrarrestados por unos
mecanismos internos o externos de contención (containments) que le aíslan positiva mente.
A
tal efecto, distingue RECKLESS:
a)
Mecanismos de contención (internos y externos):
Los
internos residen, en definitiva, en la solidez de la personalidad individual; a
sin, un buen auto concepto, acusado (ego), alto grado de tolerancia de
frustración, metas y proyectos definidos, etc.
ROCKLESS concede una gran importancia al (auto
concepto) o concepto que tiene uno de sí mismo.
Como afirma GOPPINGER, H. (Criminología, cita, pg
52), el concepto de sí mismo es el componente diferencial de reacción, que explica
porque algunos caen en la tentación y otros no, porque algunos tienden hacia
conductas social mente inaceptables, mientras que otros se alejan de ellas. El
concepto de sí mismo y de los demás ofrece firmeza frente a los golpes de la
vida en la elaboración interna de las experiencias. Consiste en lo que en el
hombre permanece de sus vivencias, por ejemplo, actitudes, opiniones,
prejuicios, etc. Un concepto favorable de sí mismo procura firmeza frente a la
presión de lo repugnante, frente a la atracción de las subculturas criminales,
así como en los impulsos causados por el descontento y las experiencias
frustradas.
Según la fuerza y la integridad de esta firmeza se
puede hablar de un concepto de sí mismo favorable o desfavorable. Pero también
las condiciones exteriores, como la vida familiar o la organización social en
derredor, pueden repercutir positiva mente, incluso teniéndose un concepto de sí
mismo muy desfavorable, en cuanto proporcionan por si mismas una cierta
firmeza. (Reckless, W. C., Haltthoorie, en: Mschrkeim, 44, 1961, pg. 10).
Los externos proceden de la coacción
normativa que ejercen la sociedad y los diversos grupos sociales para controlar
a sus miembros. De este modo se promueven el sentimiento de pertenencia a la
comunidad y otros factores fundamentales, como consistente código moral; el
refuerzo de los valores, normas y objetivos convencionales; las supervisión
efectiva y disciplina; y unos roles sociales plenos de sentido.
b) Mecanismos de presión criminógena, de tres
clases:
Impulsos internos (interna pushes): comprenderían factores estrictamente personales, como el
descontento individual, la hostilidad, rebelión, conflicto, psicológico,
ansiedad, necesidad de una gratificación inmediata, inestabilidad.
Presiones externas (external pressures): de origen exógeno, que fomentan también la conducta
desviada. Así, las condiciones de vida adversas (vg., pobreza, desempleo,
inseguridad, desigualdades, acceso muy limitado a los bienes culturales, etc.)
Influencias externas (external pulls): la conducta desviada de compañeros, miembros de
otros sub grupos y subculturas criminales, así como la influencia de los medios
de comunicación de masas, etc., ejercen, también una fuerza atractiva
criminógena que incide en el individuo.
Según
RECKLESS, pues, los dispositivos de contención operaria, como diques contra la
potencial desviación del individuo de las normas legales, aislándolo de las
fuerzas criminógenas; de las presiones, impulsos e influencias que le incitan
al delito. De los mecanismos de contención examinados, los internos (inner
containments) serían los más operativos en una sociedad como la norteamericana.
En todo caso, un individuo que contara con ambos sistemas de auto protección seria menos proclive al delito. El pronóstico parece claramente desfavorable
cuando ambos se encuentran debilitados.
RECKLESS
ha intentado, también, una verificación empírica de su teoría de la
criminalidad. Para ello, llevo a cabo una primera investigación en un área de
elevados índices de criminalidad. Selecciono 125 good boys basándose en la opinión de sus profesores,
analizando los informes y auto evaluaciones de los propios jóvenes sobre sus
trayectorias, expectativas, relaciones familiares, etc. RECKLESS llega a la
conclusión de que el aislamiento del crimen es un proceso continuo que refleja
la internalización de los valores no criminales y la conformidad hacia las
expectativas de terceras personas muy significadas. En una investigación
posterior de seguimiento (follow up) RECKLESS
compartiría los good boys con
otros jóvenes cuyos maestros consideraban delincuentes potenciales, constatando
diferencias significativas en cuanto a las relaciones con los padres, auto
concepto y sentido de responsabilidad social de los jóvenes de uno grupo y otro
grupo, diferencias siempre a favor de los del primero. Cuatro años más tarde,
RECKLESS, MURRAY, DINITZ y SCARPITTI, partiendo de la misma muestra, trataron
de analizar los cambios y evolución experimentados en ambos grupos de jóvenes.
Loa autores hallaron una significativa estabilidad del auto concepto y del
comportamiento personal en los good
boys quienes conservaban una mejor imagen de sí mismos y una
superioridad conductual también un mayor
optimismo que los jóvenes del grupo de control pudiendo entenderse corroboradas
las proposiciones de RECKLESS, si bien son muchas las voces críticas que han
denunciado la falta de rigor metodológico de este.
Teoría del control interior: (A.J.
Reiss)
Por
sus conexiones con el Psicoanálisis y l Cibernética, la teoría del control
interior de A. J. Reiss guarda un estrecho parentesco con la de RECKLESS, incluso
en sus carencias, ya que trata de fundamentar el proceso de formación del (yo),
del concepto de uno mismo, sin excesivo respaldo empírico.
Como
teórico del control, REISS rechaza los dos sub modelos explicativos de la
conducta criminal más usuales: que esta provenga de la presión que ejercen en el
individuo determinadas estructuras o condiciones sociales o que el proprio
desviado, en virtud de un proceso de atracción o identificación con los valores
delictivos, aprenda estos, los asuma.
Por
el contrario, REISS contempla la delincuencia como resultado de una relativa
falta de normas y reglas internalizadas, de
un desmoronamiento de controles erigidos con anterioridad y/o de un conflicto
entre reglas y técnicas sociales.
La
desviación social es entendida como la consecuencia funcional de controles personales y sociales débiles,
de suerte que el control personal solo se contempla como el aspecto
internalizado del control social. El reconocimiento del grupo delincuente como
instancia de control para el proprio obrar lleva a la negación de las normas de
la sociedad entera. REISS atribuye la conducta delictiva a un fracaso del grupo primario; en primer
término, a un fracaso de la familia,
que no ha conseguido proporcionar al niño papeles sociales adecuados y hacer
compatibles estos papeles con sus necesidades, con la ayuda del control social.
Así explica el hecho de que hijos de familias con concepciones sociales
contradictorias se hagan criminales o hasta reincidentes con mucha mayor
frecuencia que los de familias bien integradas. El fracaso de estas personas lo
deduce, entre otras causas de un (yo) o un (súper - yo) muy poco pronunciados
en ellas, de una base moral o control interior escasos, respectivamente. Como
control interior debe comprenderse, en este contexto, la medida efectiva de la
internalización de concepciones de valores de normas reconocidas.
Teoría de la anticipación diferencial y
desviación social:
Se
formula por D. GLASER, quien trata de conciliar con ella la teoría del control
social y los conceptos básicos de la asociación diferencial. Su postulado es
muy simple: la decisión de cometer o no cometer un delito se halla determinada
pos las consecuencias que el autor anticipa, por las expectativas que se
derivan de su ejecución o no ejecución.
Tales
expectativas descansarían en tres factores:
a)
Los vínculos sociales que
una persona desarrolla a lo largo de su vida. Estas ligaduras reclaman
conformidad con el orden social y las expectativas de los demás, proporcionando
una respuesta del individuo de acuerdo con los estándares de los otros.
b)
El aprendizaje diferencial de
modelos, gustos y aptitudes que determinaran si el individuo encuentra plena
satisfacción con el comportamiento delictivo o con el convencional.
c)
La evaluación por el proprio
individuo, según sus percepciones y experiencia personal, de los riegos
y perspectivas derivados de la conducta conforme a Derecho y de la conducta
desviada.
En
definitiva, pues, según GLASER, las expectativas deciden
el comportamiento futuro. El individuo se inclina por el delito si de su
comisión se derivan más ventajas que desventajas, considerando sus vínculos con
el orden social, relaciones con otras personas y experiencias precedentes.
Ahora bien, tales expectativas, a su vez, dependen del mayor o menor contacto
de cada individuo con los modelos delictivos, esto es, del aprendizaje o asociación diferencial.
Las
teorías del control,
a diferencia de las teorías socioculturales están en condiciones de explicar el fenómeno
criminal sin circunscribir su análisis a la conducta desviada de la lower class. El debilitamiento o
ausencia de los vínculos básicos que unen al individuo con el orden social; el
de sus grupos primarios y la consiguiente internalización frustrada de las
normas y modelos de conducta; el concepto negativo de uno mismo, etc., son
criterios o enfoques que pueden aplicarse, también para el esclarecimiento de
la criminalidad de las clases sociales privilegiadas.
Por
otra parte, y aunque algunas de sus concretas formulaciones pequen de
abstracción e insuficiente respaldo empírico, lo cierto es que muchos de sus
conceptos y postulados si son, al menos, susceptibles de cuantificación y constatación. El que
no puede afirmarse de importantes proposiciones estructural, funcional, estas,
por ejemplo.
Pero
las teorías del control dejan, también, numerosas cuestiones sin respuestas.
¿Existen
relaciones funcionales y, en su caso,
cuales entre la medida del control
social interior y exterior? ¿Por qué, de dos personas de una misma familia,
crecidas en un mismo ambiente y con idéntica educación, una se inclina por el
crimen y otra por la conducta conforme? ¿Por qué una de ellas desarrolla un
concepto de sí mismo relativamente favorable (un control interior intacto)
mientras la otra adquiere un auto concepto relativamente desfavorable?
¿Por
qué jóvenes sin apego a los valores convencionales se abstienen, sin embargo,
de delinquir; o por que delinquen jóvenes con un muy considerable grado de
compromiso e identificación con dicho orden social? ¿Cómo surgen, en
definitiva, y como se fortalecen o debilitan esos mecanismos de adhesión y
compromiso con este? ¿Qué es lo que determina el concepto de uno mismo?
Teoría de Desviación Social:
Desviación
social es el término usado para manifestar la conducta de uno o varios sujetos
que conforman la sociedad que violan lo que su entorno espera normalmente de
ellos según ciertas normas sociales establecida, la desviación social “es definida normalmente como
conducta que viola normas y
expectativas de cualquier
sistema social o modo de
dominación y ante la cual éste reacciona con un dispositivo de control
específico”.
Podemos
indicar al respecto que
se plantea la desviación
como una consecuencia de
hechos que propician la inadaptación social, el comportamiento
de cada individuo se ve afectado por la estrecha
relación que mantiene con su entorno, por lo que son múltiples los factores que
lo pueden desencadenar una conducta social desviada.
ASPECTOS
NEGATIVOS DE LA DESVIACIÓN SOCIAL
Si la desviación no es controlada
a tiempo, puede ser destructiva para una sociedad afectando el funcionamiento
de una actividad, puede destruir la voluntad de las
personas para desempeñar su roll diario y puede ocasionar la
pérdida de la confianza en las instituciones, las
reglas y normas que hacen que
una sociedad funciones.
Un ejemplo negativo de desviación social son
las leyes que permiten ingresar
a nuestro país a todo extranjero sin
necesidad de VISA, esto provocó que al Ecuador ingresen
prófugos de la ley de sus países que al no haber control se
mezclan con las personas que realmente vienen en búsqueda de oportunidades, a
invertir en el país o los que huyen de la violencia de sus países, el infractor
de la ley se burla de justicia,
se queda sin castigo y vive sin rendir
cuentas a la ley y la víctima pierde la
confianza en las leyes y los reglamentos, lo cual repercute
en la sociedad en general. Los padrinazgos serían otro
claro donde se premia a ciertas personas únicamente por tener
relación con los jefes o socios de una entidad, esto destruye la voluntad
de la personas para obedecer las normas. Se crea un
clima de injusticia en donde se piensa que no vale la pena ser honesto,
integro, trabajador y respetuoso de las leyes.
ASPECTOS
POSITIVOS DE LA DESVIACIÓN SOCIAL
La
desviación no siempre es destructiva para la sociedad,
las normas y leyes provienen de la experiencia y sabiduría de la vida en
comunidad pero el ser humano tiene personalidad propia, es un ser racional y
pensante y sería un
error
asumir que
estará conforme durante toda su vida con
todas las reglamentaciones
impuestas por los gobernantes y otras
instituciones sociales.
Por
naturaleza en el hombre siempre existirá la
desviación porque no existe una sociedad tan perfecta que
el 100% de sus habitantes estén totalmente de acuerdo
con las normas sociales y legales. No siempre las
normas y leyes son claras y precisas.
Recuerden
que son redactadas y puestas en vigor por seres humanos, que pueden
cometer errores al tratar de imponer sus criterios subjetivos, valores y
creencias o generar controversias que conlleven acciones judiciales ante
los tribunales. Interpretar las leyes es una función
judicial. Los jueces intervienen cuando un ciudadano viola
una ley. Si en ese caso en particular surge la oportunidad de
clarificar una norma jurídica, se establece un precedente, de
modo que la conducta incurrida por el
desviado sirve de modelo para los demás. La
desviación también hace del conformismo una
fuente de gratificación personal. Cuando censuramos la
conducta de los demás nos sentimos orgullosos de no ser los desviados.
También
sirve para llamar la atención sobre los defectos de la vida en sociedad:
el aumento del crimen y la delincuencia, la deserción escolar, el alcoholismo y
las drogas, la violencia familiar, el desempleo, la pobreza y otros males
sociales que son catalogados como desviados, en algunos casos
criminalizados, y que obligan a los gobernantes a buscar soluciones
que reestablezcan el orden social.
La
eliminación del machismos el hecho que las mujeres realicen actividades
catalogadas como exclusivas para hombres es una muestra positiva de desviación
social que fomenta el cambio social de forma positiva al ver que todos tenemos
las mismas capacidades para realizar toda actividad.
El
ritualismo reflejado en algunos países asiáticos
donde los matrimonios son obligados, por cultura
las mujeres no pueden escoger a su esposo o deben compartirlo
con otras esposas, este hecho es considerado normal pero en nuestra cultura
y con la difusión de los derechos
humanos y de nuevas ideologías y libertad de
elección este hecho se está terminando pero al principio fue
considerado como un gran hecho de desviación social que era castigado
duramente.