miércoles, 2 de marzo de 2016

Control Social

Control Social
Es el conjunto de prácticas, actitudes y valores destinados a mantener el orden establecido en las sociedades. Aunque a veces el control social se realiza por medios coactivos o violentos, el control social también incluye formas no específicamente coactivas, como los prejuicios, valores y las creencias.
Entre los medios de control social están las normas sociales, instituciones, la religión, las leyes, las jerarquías, los medios de represión, la Control Social
Es el conjunto de prácticas, actitudes y valores destinados a mantener el orden establecido en las sociedades. Aunque a veces el control social se realiza por medios coactivos o violentos, el control social también incluye formas no específicamente coactivas, como los prejuicios, valores y las creencias.
Entre los medios de control social están las normas sociales, instituciones, la religión, las leyes, las jerarquías, los medios de represión, la indoctrinación (los medios de comunicación y la propaganda), los comportamientos generalmente aceptados, y los usos y costumbres (sistema informal, que puede incluir perjuicios) y leyes (sistema formal, que incluye sanciones).
Teorías de control:
La teoría de control de Hirschi (1969,1995) elaborada por el sociólogo y criminólogo Travis Hirschi señala la utilidad del control social como instrumento eficaz para que los individuos puedan anticipar las consecuencias que le puedan ocasionar la comisión de una transgresión o delito.
Según Hirschi las cuatro dimensiones del control social son las siguientes:
Las relaciones sociales: Las relaciones sociales fuertes fomentan la conformidad. Por el contrario aquellos individuos que no se sientan muy vinculados con su familia, amigos o compañeros de trabajo, los costes de la conducta desviada son los mayores.
La estructura de oportunidades: Quienes cuentan con más oportunidades legítimas para satisfacer sus intereses tendrán más ventajas en la conformidad. Los que tienen poco control o reducida confianza en el futuro tienen más posibilidades de presentar pautas de conducta no convencionales.
La implicación: Una fuerte implicación en actividades lícitas (trabajar, estudiar, practicar deportes) inhibe el comportamiento desviado. La ausencia de actividad en estas facetas cotidianas puede suponer terminar empleando el tiempo en actividades no legítimas.
Las creencias: Los individuos que aceptan y asumen las pautas morales preponderantes en la sociedad en la que se inscriben y que respetan la autoridad tendrán más facilidad para reprimir las tentaciones, que los que se muestran más disconformes a estas pautas morales.
Así pues, una posición social privilegiada y una cierta formación del carácter son factores que ayudan a generar pautas de conducta conformes a las normas convencionales.

 (los medios de comunicación y la propaganda), los comportamientos generalmente aceptados, y los usos y costumbres (sistema informal, que puede incluir perjuicios) y leyes (sistema formal, que incluye sanciones).
Teorías de control:
La teoría de control de Hirschi (1969,1995) elaborada por el sociólogo y criminólogo Travis Hirschi señala la utilidad del control social como instrumento eficaz para que los individuos puedan anticipar las consecuencias que le puedan ocasionar la comisión de una transgresión o delito.
Según Hirschi las cuatro dimensiones del control social son las siguientes:
Las relaciones sociales: Las relaciones sociales fuertes fomentan la conformidad. Por el contrario aquellos individuos que no se sientan muy vinculados con su familia, amigos o compañeros de trabajo, los costes de la conducta desviada son los mayores.
La estructura de oportunidades: Quienes cuentan con más oportunidades legítimas para satisfacer sus intereses tendrán más ventajas en la conformidad. Los que tienen poco control o reducida confianza en el futuro tienen más posibilidades de presentar pautas de conducta no convencionales.
La implicación: Una fuerte implicación en actividades lícitas (trabajar, estudiar, practicar deportes) inhibe el comportamiento desviado. La ausencia de actividad en estas facetas cotidianas puede suponer terminar empleando el tiempo en actividades no legítimas.
Las creencias: Los individuos que aceptan y asumen las pautas morales preponderantes en la sociedad en la que se inscriben y que respetan la autoridad tendrán más facilidad para reprimir las tentaciones, que los que se muestran más disconformes a estas pautas morales.
Así pues, una posición social privilegiada y una cierta formación del carácter son factores que ayudan a generar pautas de conducta conformes a las normas convencionales.
El control social conlleva una serie de conceptos y aspectos, los cuales se tratarán de diferenciar en el siguiente espacio.
Agente Formal: Todos los grupos sociales (familiares, educativos, recreativos, económicos, políticos, religiosos) son agentes socializadores de alguna manera, sin embargo los que son por excelencia son: la familia y los educativos.
La familia es un medio fundamental para el desarrollo  de los niños y adolescentes, sin olvidarnos de los grupos de iguales y la escuela como importantes agentes de socialización. Es en la familia donde se encuentran los primeros individuos que juegan un papel importante en el desarrollo social del niño y la niña. Los progenitores guían directa o indirectamente a sus hijos a adquirir las primeras habilidades que le serán de utilidad para relacionarse con los demás.
“La familia proporciona lo que consideramos condiciones óptimas para el desarrollo de la personalidad de los individuos jóvenes, por lo que se puede y se debe decir que la familia conyugal, no tanto la parentela, tiene entre otras funciones la de ser un buen instrumento para la transmitir las tradiciones, costumbre, usos y convicciones de una sociedad, a los recién nacidos y a las generación más jóvenes” (González, 1987, pg. 53).
Agente informal:
Son aquellas que no están institucionalizadas, como los medios de comunicación, la educación, las normas morales, etc., las cuales no tienen una formación a través de normas o leyes escritas. Son más importantes que las formales porque transmiten hábitos, normas y valores determinados. La instancia policial es un ejemplo: es un mecanismo de control social informal que se deriva del Estado.
Teoría de Arraigo Social:
Se denomina arraigo social a la vía “excepcional” de regularización de extranjeros sin papeles. Por medio de este trámite, aquellos que acrediten al menos determinados años de distancia en el país extranjero, dispongan de un contrato, no tengan antecedentes penales en su país de origen y que a su vez haya obtenido un informe de inserción social emitido por el ayuntamiento de la localidad en que residen, pueden  acceder a sus papeles legales.
También lo vemos como el permiso de residencia y trabajo para aquellas personas que pueden demostrar que están arraigadas en el país donde se encuentren en determinado momento, es decir que a pese de encontrarse en situación irregular, hayan demostrado algunos lazos demostrables con la sociedad de acogida que justifiquen la concesión de la tarjeta de residencia.


Teoría de Conformidad Diferencial:
Esta se mantiene por S. BRIAR e I. PIVIALIN, y parte de dos premisas, en primer lugar, que estímulos pasajeros puedan afectar en mayor medida la tabla de valores y la propia conducta del individuo en tanto este haya expuesto a la influencia de los mismos y recupera sus referencias o patrones normales; en segundo lugar la evidencia que existe un grado variable de un compromiso y aceptación de los valores convencionales que se extiende desde el mero miedo del castigo hasta la representación de las consecuencias del delito en la propia imagen, en las relaciones interpersonales que se aprecian, en el estatus y actividades presentes y futuras. Lo que significaría que en situaciones equiparables, una persona con elevado grado de compromiso o conformidad hacia los valores convencionales en menos probables  que se involucre en comportamientos delictivos que otro individuo con inferior nivel de conformismo.
Y a la inversa: dado un cierto estimulo que ofrezca garantías de éxito o chances suficientes, incluso un individuo con alto coeficiente de conformidad puede sucumbir a la tentación del delito.
A juicio de los autores, el individuo trata de mantener relaciones positivas con la gente y de obtener a sin la aprobación delas personas cuya protección y afecto aprecia (padres, amigos, maestros, etc.). Después, su propio interés por ajustarse a las pautas convencionales condiciona la elección de amistades, optando por las que manifiestan semejantes preocupaciones y valores. De este modo se construirían los vínculos sociales que reclaman e imponen conformidad; lazos o raíces en cuyo desarrollo intervienen factores como el afecto por los pares, aspiraciones ocupacionales, apego hacia los padres, preocupación por los resultados escolares, miedo a las privaciones materiales y sanciones unidas al arresto, etc.
Teoría de Contención:
La containment theory, sugerida por W. RECKLESS, advierte que cualquier explicación sociológica del crimen ha de contar con las características individuales del infractor. ¿Cómo es posible que un individuo que vive en un área pobre y de elevadísimas cotas de criminalidad se resista al delito? Indudablemente  según la teoría analizada  porque concurre en las mismas determinadas cualidades personales que le aíslan y protegen del crimen. La sociedad, desde luego, produce una serie de estímulos, de presiones que impelen al individuo hacia la conducta delictiva. Pero estos son contrarrestados por unos mecanismos internos o externos de contención (containments) que le aíslan positiva mente.

A tal efecto, distingue RECKLESS:
a)         Mecanismos de contención (internos y externos):
Los internos residen, en definitiva, en la solidez de la personalidad individual; a sin, un buen auto concepto, acusado (ego), alto grado de tolerancia de frustración, metas y proyectos definidos, etc.
ROCKLESS concede una gran importancia al (auto concepto) o concepto que tiene uno de sí mismo.
Como afirma GOPPINGER, H. (Criminología, cita, pg 52), el concepto de sí mismo es el componente diferencial de reacción, que explica porque algunos caen en la tentación y otros no, porque algunos tienden hacia conductas social mente inaceptables, mientras que otros se alejan de ellas. El concepto de sí mismo y de los demás ofrece firmeza frente a los golpes de la vida en la elaboración interna de las experiencias. Consiste en lo que en el hombre permanece de sus vivencias, por ejemplo, actitudes, opiniones, prejuicios, etc. Un concepto favorable de sí mismo procura firmeza frente a la presión de lo repugnante, frente a la atracción de las subculturas criminales, así como en los impulsos causados por el descontento y las experiencias frustradas.
Según la fuerza y la integridad de esta firmeza se puede hablar de un concepto de sí mismo favorable o desfavorable. Pero también las condiciones exteriores, como la vida familiar o la organización social en derredor, pueden repercutir positiva mente, incluso teniéndose un concepto de sí mismo muy desfavorable, en cuanto proporcionan por si mismas una cierta firmeza. (Reckless, W. C., Haltthoorie, en: Mschrkeim, 44, 1961, pg. 10).
Los externos proceden de la coacción normativa que ejercen la sociedad y los diversos grupos sociales para controlar a sus miembros. De este modo se promueven el sentimiento de pertenencia a la comunidad y otros factores fundamentales, como consistente código moral; el refuerzo de los valores, normas y objetivos convencionales; las supervisión efectiva y disciplina; y unos roles sociales plenos de sentido.
b)      Mecanismos de presión criminógena, de tres clases:
Impulsos internos (interna pushes): comprenderían factores estrictamente personales, como el descontento individual, la hostilidad, rebelión, conflicto, psicológico, ansiedad, necesidad de una gratificación inmediata, inestabilidad.
Presiones externas (external pressures): de origen exógeno, que fomentan también la conducta desviada. Así, las condiciones de vida adversas (vg., pobreza, desempleo, inseguridad, desigualdades, acceso muy limitado a los bienes culturales, etc.)
Influencias externas (external pulls): la conducta desviada de compañeros, miembros de otros sub grupos y subculturas criminales, así como la influencia de los medios de comunicación de masas, etc., ejercen, también una fuerza atractiva criminógena que incide en el individuo.
Según RECKLESS, pues, los dispositivos de contención operaria, como diques contra la potencial desviación del individuo de las normas legales, aislándolo de las fuerzas criminógenas; de las presiones, impulsos e influencias que le incitan al delito. De los mecanismos de contención examinados, los internos (inner containments) serían los más operativos en una sociedad como la norteamericana. En todo caso, un individuo que contara con ambos sistemas de auto protección seria menos proclive al delito. El pronóstico parece claramente desfavorable cuando ambos se encuentran debilitados.
RECKLESS ha intentado, también, una verificación empírica de su teoría de la criminalidad. Para ello, llevo a cabo una primera investigación en un área de elevados índices de criminalidad. Selecciono 125 good boys basándose en la opinión de sus profesores, analizando los informes y auto evaluaciones de los propios jóvenes sobre sus trayectorias, expectativas, relaciones familiares, etc. RECKLESS llega a la conclusión de que el aislamiento del crimen es un proceso continuo que refleja la internalización de los valores no criminales y la conformidad hacia las expectativas de terceras personas muy significadas. En una investigación posterior de seguimiento (follow up) RECKLESS compartiría los good boys con otros jóvenes cuyos maestros consideraban delincuentes potenciales, constatando diferencias significativas en cuanto a las relaciones con los padres, auto concepto y sentido de responsabilidad social de los jóvenes de uno grupo y otro grupo, diferencias siempre a favor de los del primero. Cuatro años más tarde, RECKLESS, MURRAY, DINITZ y SCARPITTI, partiendo de la misma muestra, trataron de analizar los cambios y evolución experimentados en ambos grupos de jóvenes. Loa autores hallaron una significativa estabilidad del auto concepto y del comportamiento personal en los good boys quienes conservaban una mejor imagen de sí mismos y una superioridad conductual  también un mayor optimismo que los jóvenes del grupo de control pudiendo entenderse corroboradas las proposiciones de RECKLESS, si bien son muchas las voces críticas que han denunciado la falta de rigor metodológico de este.
Teoría del control interior: (A.J. Reiss)
Por sus conexiones con el Psicoanálisis y l Cibernética, la teoría del control interior de A. J. Reiss guarda un estrecho parentesco con la de RECKLESS, incluso en sus carencias, ya que trata de fundamentar el proceso de formación del (yo), del concepto de uno mismo, sin excesivo respaldo empírico.
Como teórico del control, REISS rechaza los dos sub modelos explicativos de la conducta criminal más usuales: que esta provenga de la presión que ejercen en el individuo determinadas estructuras o condiciones sociales o que el proprio desviado, en virtud de un proceso de atracción o identificación con los valores delictivos, aprenda estos, los asuma.
Por el contrario, REISS contempla la delincuencia como resultado de una relativa falta de normas y reglas internalizadas, de un desmoronamiento de controles erigidos con anterioridad y/o de un conflicto entre reglas y técnicas sociales.
La desviación social es entendida como la consecuencia funcional de controles personales y sociales débiles, de suerte que el control personal solo se contempla como el aspecto internalizado del control social. El reconocimiento del grupo delincuente como instancia de control para el proprio obrar lleva a la negación de las normas de la sociedad entera. REISS atribuye la conducta delictiva a un fracaso del grupo primario; en primer término, a un fracaso de la familia, que no ha conseguido proporcionar al niño papeles sociales adecuados y hacer compatibles estos papeles con sus necesidades, con la ayuda del control social. Así explica el hecho de que hijos de familias con concepciones sociales contradictorias se hagan criminales o hasta reincidentes con mucha mayor frecuencia que los de familias bien integradas. El fracaso de estas personas lo deduce, entre otras causas de un (yo) o un (súper - yo) muy poco pronunciados en ellas, de una base moral o control interior escasos, respectivamente. Como control interior debe comprenderse, en este contexto, la medida efectiva de la internalización de concepciones de valores de normas reconocidas.
Teoría de la anticipación diferencial y desviación social:
Se formula por D. GLASER, quien trata de conciliar con ella la teoría del control social y los conceptos básicos de la asociación diferencial. Su postulado es muy simple: la decisión de cometer o no cometer un delito se halla determinada pos las consecuencias que el autor anticipa, por las expectativas que se derivan de su ejecución o no ejecución.
Tales expectativas descansarían en tres factores:
a)      Los vínculos sociales que una persona desarrolla a lo largo de su vida. Estas ligaduras reclaman conformidad con el orden social y las expectativas de los demás, proporcionando una respuesta del individuo de acuerdo con los estándares de los otros.
b)      El aprendizaje diferencial de modelos, gustos y aptitudes que determinaran si el individuo encuentra plena satisfacción con el comportamiento delictivo o con el convencional.
c)      La evaluación por el proprio individuo, según sus percepciones y experiencia personal, de los riegos y perspectivas derivados de la conducta conforme a Derecho y de la conducta desviada.
En definitiva, pues, según GLASER, las expectativas deciden el comportamiento futuro. El individuo se inclina por el delito si de su comisión se derivan más ventajas que desventajas, considerando sus vínculos con el orden social, relaciones con otras personas y experiencias precedentes. Ahora bien, tales expectativas, a su vez, dependen del mayor o menor contacto de cada individuo con los modelos delictivos, esto es, del aprendizaje o asociación diferencial.
Las teorías del control,  a diferencia de las teorías socioculturales  están en condiciones de explicar el fenómeno criminal sin circunscribir su análisis a la conducta desviada de la lower class. El debilitamiento o ausencia de los vínculos básicos que unen al individuo con el orden social; el de sus grupos primarios y la consiguiente internalización frustrada de las normas y modelos de conducta; el concepto negativo de uno mismo, etc., son criterios o enfoques que pueden aplicarse, también para el esclarecimiento de la criminalidad de las clases sociales privilegiadas.
Por otra parte, y aunque algunas de sus concretas formulaciones pequen de abstracción e insuficiente respaldo empírico, lo cierto es que muchos de sus conceptos y postulados si son, al menos, susceptibles de cuantificación y  constatación. El que no puede afirmarse de importantes proposiciones estructural, funcional, estas, por ejemplo.
Pero las teorías del control dejan, también, numerosas cuestiones sin respuestas.
¿Existen relaciones funcionales  y, en su caso, cuales  entre la medida del control social interior y exterior? ¿Por qué, de dos personas de una misma familia, crecidas en un mismo ambiente y con idéntica educación, una se inclina por el crimen y otra por la conducta conforme? ¿Por qué una de ellas desarrolla un concepto de sí mismo relativamente favorable (un control interior intacto) mientras la otra adquiere un auto concepto relativamente desfavorable?
¿Por qué jóvenes sin apego a los valores convencionales se abstienen, sin embargo, de delinquir; o por que delinquen jóvenes con un muy considerable grado de compromiso e identificación con dicho orden social? ¿Cómo surgen, en definitiva, y como se fortalecen o debilitan esos mecanismos de adhesión y compromiso con este? ¿Qué es lo que determina el concepto de uno mismo?


Teoría de Desviación Social:
Desviación social es el término usado para manifestar la conducta de uno o varios sujetos que conforman la sociedad que violan lo que su entorno espera normalmente de ellos según ciertas normas sociales establecida, la desviación social  “es definida   normalmente  como  conducta  que  viola  normas  y   expectativas    de cualquier   sistema   social   o    modo  de dominación y ante la cual éste reacciona con un dispositivo de control específico”.
Podemos   indicar   al   respecto   que   se   plantea   la   desviación   como   una   consecuencia   de   hechos que propician la inadaptación  social,  el comportamiento  de  cada  individuo  se ve afectado por la estrecha relación que mantiene con su entorno, por lo que son múltiples los factores que lo pueden desencadenar una conducta social desviada.
ASPECTOS NEGATIVOS DE LA DESVIACIÓN SOCIAL
Si  la   desviación no es controlada a tiempo, puede ser destructiva para una sociedad afectando el funcionamiento de una actividad,  puede  destruir la voluntad de  las personas  para desempeñar su roll diario  y puede ocasionar la pérdida de la confianza  en  las  instituciones,   las  reglas  y  normas  que  hacen  que  una  sociedad  funciones.  
Un ejemplo negativo de desviación  social  son  las   leyes  que  permiten  ingresar  a  nuestro  país  a  todo  extranjero  sin necesidad de VISA, esto provocó que  al  Ecuador  ingresen  prófugos  de  la  ley de sus países que al no haber control se mezclan con las personas que realmente vienen en búsqueda de oportunidades, a invertir en el país o los que huyen de la violencia de sus países, el infractor  de  la  ley  se  burla  de  justicia,  se queda  sin  castigo  y  vive  sin  rendir  cuentas  a  la  ley  y la víctima pierde la confianza en  las leyes y los reglamentos,  lo  cual repercute en  la sociedad en general.   Los padrinazgos serían  otro claro donde se  premia a ciertas  personas únicamente por tener relación con los jefes o socios de una entidad,  esto destruye la voluntad  de  la personas para obedecer las normas.   Se crea un clima de injusticia en donde se piensa que no vale la pena ser honesto, integro, trabajador y respetuoso de las leyes.




ASPECTOS POSITIVOS DE LA DESVIACIÓN SOCIAL
La desviación no siempre  es  destructiva para la sociedad,   las normas y leyes provienen de la experiencia y sabiduría de la vida en comunidad pero el ser humano tiene personalidad propia, es un ser racional y pensante y sería un                                                                        error                                                                          asumir que   estará  conforme  durante  toda  su  vida  con  todas  las                            reglamentaciones  impuestas   por  los  gobernantes  y  otras instituciones sociales. 
Por naturaleza  en  el  hombre  siempre  existirá la  desviación porque  no  existe una sociedad tan perfecta que  el  100%  de sus habitantes  estén totalmente  de acuerdo con  las normas sociales y legales.   No siempre  las normas y leyes son claras y precisas.  
Recuerden que son redactadas y puestas en vigor por seres humanos,  que  pueden cometer errores al tratar de imponer sus criterios subjetivos, valores y creencias o generar controversias que  conlleven acciones judiciales ante los tribunales.   Interpretar las  leyes es  una función judicial.    Los jueces intervienen cuando un ciudadano viola  una ley. Si en ese caso en particular  surge la oportunidad  de clarificar una norma jurídica, se  establece un  precedente,  de  modo  que  la  conducta  incurrida  por  el desviado  sirve de  modelo para  los  demás. La  desviación también hace  del  conformismo una  fuente de gratificación  personal. Cuando censuramos la conducta de los demás nos sentimos orgullosos de no ser los desviados.
También sirve para llamar  la atención sobre los defectos de la vida en sociedad: el aumento del crimen y la delincuencia, la deserción escolar, el alcoholismo y las drogas, la violencia familiar, el desempleo, la pobreza y otros males sociales que son  catalogados  como desviados,  en algunos casos criminalizados, y que obligan  a los gobernantes a  buscar soluciones que reestablezcan el orden social.
La eliminación del machismos el hecho que las mujeres  realicen actividades catalogadas como exclusivas para hombres es una muestra positiva de desviación social que fomenta el cambio social de forma positiva al ver que todos tenemos las mismas capacidades para realizar toda actividad.

                                                                                                                                      El  ritualismo  reflejado  en algunos países  asiáticos  donde  los  matrimonios  son obligados,   por cultura  las mujeres no pueden escoger  a su esposo  o deben  compartirlo con otras esposas, este hecho es considerado normal pero en nuestra cultura y  con  la  difusión  de  los  derechos  humanos y  de  nuevas ideologías  y libertad  de  elección  este hecho se está terminando pero al principio fue considerado como un gran hecho de desviación social que era castigado duramente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario